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Estamos a 11

LA BITÁCORA DE BRAUDEL / JCG

Sí, claro; está de moda. Se practica en nuestro país sin sonrojo, especialmente más allá del Ebro. Traje aquí hace semanas el caso de Víctor Cucurull, un caso de digno de estudio. Sorprende la capacidad para vomitar gilipolleces que tienen algunos. Véanlo es un video breve de una conferencia larga; en una brevedad de cuento, el tío nos mete muchos cuentos juntos que son como un inmenso disparate. Y lo más agudo: muchos se lo creen.

 

Harina de otro costal es la novela de Albert Sánchez Piñol. Se trata de Victus. Como recordarán, su presentación fue vetada en un centro del Instituto Cervantes de los Países Bajos. La cosa estuvo fea, porque parece que casi todo estaba ya listo. Pero la decisión fue buena. La novela no es precisamente histórica. Es más bien lo contrario, porque tergiversa de tal modo personajes y situaciones que lo que crea es una atmósfera que jamás existió.

Además de aprovechar los acontecimientos que se suceden en Cataluña para poder vender un libro, el tal Sábnhez Piñol crea una Cataluña imaginaria. Muchos personajes son reales y aparecen perfectamente documentados en los archivos; pero el autor se empecina en transformarlos. Por ejemplo, Martí Zuviría es real, pero se llamaba Martín Zubiría y Olano. En la pluma de Sánchez Piñol, Martí aparece amargado porque Cataluña pactó una unión dinástica con Castilla, allá por el siglo XV, y ha resultado en un fracaso absoluto. Por eso engrosa la fuerza que resiste en Barcelona el asalto de las tropas de Felipe V: el pobre quería libertad para Cataluña. Mucho cuidado con esto: no fue Cataluña, que era algo así como el reino de León en la Corona de Castilla, sino la Corona de Aragón la que realizó el supuesto pacto. Una incongruencia absoluta. Pero con una nítida intención: llevar el agua al molino del nacionalismo. Como ese término de Corona Catalano-aragonesa para designar lo que simplemente fue Corona de Aragón.
batalla

Aún hay más. Según “el bueno de Zuvi” -así llama el autor a uno de sus personajes principales y varias veces, e incluso lo hace como “Zuvi piernaslargas”- la lucha en la Península que llamamos “Guerra de Sucesión a la Corona de España” tiene un móvil clarísimo: Castilla, que él describe como el fragmento central de esa Península -dividida, muy simplemente, en Portugal, Castilla en sí misma y Cataluña-, es una tierra yerma y seca, llena de hidalgos muertos de hambre pero con un sentido del honor curioso que les lleva a batirse en duelo por un simple pisotón y que sólo saben gobernar por medio de la fuerza de las armas y la tiranía antiparlamentaria, carentes del buen hacer comercial, artístico, industrial… de los catalanes… Esto suena al ombligismo ensimismado de un nacionalista con pocos dedos de frente o auténtica mala intención.

Bueno. Hay muchas más incoherencias. Pero la novela tiene cosas buenas. Sánchez Piñol es un buen escritor, y logra páginas de gran calidad. Se puede aprender sobre cómo era la guerra durante aquella época. Algunos pasajes sobre los sistemas de fortificación, es decir, la llamada poliorcética también son de gran interés.

Bien pensado, quizás habría que leer esta novela. No porque su autor las esté pasando caninas; no es así, porque la cifra de ventas es memorable. No cabe duda que Sánchez Piñol es un buen narrador. Pero le pierde la manipulación, sus deseos de que la guerra hubiera sido como el sueña. Y ya se sabe que los sueños son eso…Quizás es digna de lectura para comprender el estado de la sociedad española actual, y en especial de un sector de la misma que es el catalán. En otras palabras, creo que esta novela refleja bien la capacidad del nacionalismo catalán para manipular sin sonrojo cualquier pasaje de la historia con tal de seguir manipulando. Da igual que los personajes no obedezcan a la atmósfera social y cultural de una época; da igual que exaltemos hasta el grado más inverosímil el heroísmo de los defensores de Barcelona; da igual que ocultemos que miles de barceloneses, adeptos a la causa felipista abandonaron la ciudad. Lo único que importa es la causa.

En fin, que la novelita puede ser una fuente para comprender la mentalidad del nacionalismo catalán, en esta hora crucial en la historia colectiva de España.

barcos

Acerca de javier

16 Comentarios

  1. Que castaña de artículo. Solo falta que te tatues la bandera de España en las posaderas.

  2. Los nacionalismos extremos no son buenos, ni el catalán ni el español… Pero hay algo peor, intentar incrementar la autoestima de un pueblo basándose en el insulto y la siembra de odio hacia el vecino, como hacen los politicos valencianos con el pueblo catalán… Si a tí te trataran así…. Te sentirías parte de ellos??? A veces no me extraña q quieran independizarse…

  3. La manipulación es evidente y alarmante. Hoy he tenido unos amigos catalanes en casa y de los independentistas. Hablando de la diada, les he comentado que no entendía como se celebraba la derrota de una ciudad, que generalmente en los pueblos se suele celebrar una victoria de alguna batalla, pero que no me parecía normal que se celebrara la caída de Barcelona después de tantos meses de sitio y la posterior eliminación de sus fueros. Pues ha empezado a contarme no se que historia de que no se celebra eso sino otras cosas sucedidas un siglo antes, en fin, que he desconectado para no discutir, porque veo que tienen un fundamento del día de la diada muy diferente. Para colmo la conversación ha terminado con Pujol, el cual es ahora un héroe y un valiente para los independentistas, porque ha tenidos dos coj…. para decir que ha estado robando tanto tiempo públicamente. Una pena. ¿Sabeis a que conclusión he llegado después de muchas conversaciones? Que todo se solucionaría cambiando la capital del estado de Madrid a Barcelona. Es uno odio visceral contra Madrid, y creo que según comentarios que les he oído, los tiros van por aahí

    • Odio a Madrid? Vaya gilipollez! El querernos separar de España no implica odio a nadie. Simplemente es falta de respeto y comprensión por vuestra parte. Esto es como una relación en la que España quiere que Catalunya siga como pareja, pero Cataluña ya no siente el mismo amor… Por cierto, lo que se celebra en Catalunya el 11 de Septiembre al igual que en Valencia el 25 de Abril, es que podemos seguir luchando por nuestra cultura y nuestra lengua.

  4. Tampoco hace falta que te pongas así, al fin y al cabo es una opinión que hago sobre una en experiencia vivida. Son muchas las conversaciones que hemos mantenido con esta familia, y te puedo asegurar que partí con la mente muy abierta y con voluntad de entender y justificar su voluntad independentista, pero terminé un poquito asqueada de ver como esteriotipaba a los habitantes de cada zona de España, como hablaban de valencianos, andaluces, madrileños. No me gustó ese punto de superioridad que tienen respecto de el resto, y todo porque tienen muchísima industria y agua para la agricultura a dos metros de profundidad, ¿pero serian igual de prosperos los catalanes en el territorio de Almería? Es muy fácil ser prospero a las puertas de Europa. En fin, quise entenderlos y me fue imposible, vivís frustrados y no es bueno, y el único argumento es que vosotros contribuís más económicamente, problema que tendréis igualmente independizados, porque siempre habrá provincias que pagaran más que otras y vuelta a empezar. Una pregunta ¿por que no respais con el mismo respeto el tema aranés? ¿Por que los consideráis unos zumbaos porque no quieren ser catalanes?

  5. Prejuicios ninguno, iba con la mente muy abierta a entender todo, porque no me creía lo que nos cuentana este lado del Ebro, pero resulta agotador ver, que por lo menos a estas personas que conozco, piensan que el resto de españoles nos rascamosxla barriga. A mi me da igual que salgan, que entren o lo que sea, porque entre otras cosas no soy yo quien tenga que conceder esta prerrogativa, soy bastante tibia. Pero lo que no se puede negar es lo que se celebra, historia, historia, historia, es lo que ocurrió un 11 de septiembre, y que curiosamente otros puntos de España defendieron igualmente, entre ellos Madrid. Pero tenéis que aprender a que la gente opine, y mas cuando es desde el respeto como lo estoy haciendo yo. Puedo no entender porque mi cabeza no de mas de si, la cuestión de fondo, pero no soy tonta y los razonamientos que me dio esta familia fueron bastante claros, económico.

  6. Por qué San Antonio quiso independizarse de Requena???? Hay algún motivo más fuerte que el sentimiento?????

  7. ¿Y los del valle de aran no tienen sentimientos? Para los catalanes son unos zumbados

  8. Cataluña no me necesita. Podrá salir adelante sin mi. Y no nos necesitamos…
    Respeto su destino. Hoy me da igual lo que decidan y hagan. Hace muchos años que yo ya me separé de ellos en casi todo.
    Pero que quede bien claro: maldigo a cuantos políticos avivan el odio y el resentimiento.
    Agur.

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