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Nuestros mozos de Zinc

Nuestros mozos de Zinc

Requena (17/0417) LOS COMBATIVOS REQUENENSES.

Víctor Manuel Galán Tendero.

La relación entre una madre y sus hijos siempre ha tenido algo muy especial. En los últimos dos siglos se han enviado al frente a generaciones de muchachos para combatir, en teoría, por la Madre Patria, aunque verdaderamente quienes han lamentado sus muertes han sido sus auténticas madres, que han padecido un verdadero infierno en la tierra, como el que describe con estilo Svetlana Alexiévich para los jóvenes soldados soviéticos que retornaron desde Afganistán en un ataúd de zinc o completamente trastornados, tanto que muchos cayeron en los abismos del ser humano. A uno, fuera de sí, su madre le pagó prostitutas y le llegó a hacer el amor. Otra pobre mujer afirmó que sería más feliz si le hubieran devuelto a su hijo muerto, pues podría estar apaciblemente junto a él con las flores del cementerio.EPSON MFP image

Escribir tales horrores le costó a Svetlana un proceso ante la justicia, algo que tampoco es nuevo en la Historia, solo que ahora podemos acercarnos a este drama humano con mayor conocimiento. Para otras épocas no disponemos de testimonios tan contundentes como los reflejados por aquélla, pero el drama familiar se intuye sin grandes dificultades tras un llamamiento a filas, una deserción o una muerte en tierras lejanas.

En 1898 España venía haciendo un gigantesco esfuerzo desde 1868, con sus años más reñidos y algunos de relativa paz, en su Ultramar, particularmente en la codiciada Cuba, la perla de las Antillas. Se ha sostenido por parte del historiador puertorriqueño Christopher Schmidt-Nowara, prematuramente fallecido, que antes que los Estados Unidos enviaran al otro lado del Atlántico durante la II Guerra Mundial un enorme contingente de tropas, España realizó el mayor esfuerzo humano de movilización a través de las distancias oceánicas de toda la Historia.

En aquel año, el de la entrada en guerra contra la Unión norteamericana y el del famoso Desastre, un ayuntamiento como el de Requena tuvo que realizar un considerable esfuerzo en el alistamiento de los mozos en edad de entrar en filas, extremando las precauciones. El 1898 había entrado con dificultades, con importantes lluvias, en nuestra comarca, lo que acrecentó las dificultades de muchas familias pobres. Asimismo, desde febrero de 1895 la guerra había vuelto a prender en Cuba, donde las fuerzas independentistas volvieron a la carga.

Allí cayeron los dos hijos de la maestra de la escuela local, cuya trágica circunstancia quedó consignada con contenido laconismo en acta municipal del 23 de enero del 98. Los munícipes tuvieron en cuenta la delicada situación de la pobre mujer, que no pudo ver el retorno de sus hijos. Más no sabemos de sus padecimientos más íntimos. Entre los que retornaron de los combates de Ultramar se encontró, como es bien sabido, Loreto Gallego, hombre de carácter recio que se mostró inmune a los males referidos por las madres entrevistadas por Svetlana Alexiévich.

Fuentes.

ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE REQUENA. Actas municipales de 1898, nº.  2795.

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