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LA BITÁCORA DE BRAUDEL. Por JUAN CARLOS PÉREZ GARCÍA

La noticia era verdaderamente extraordinaria. Nuestros sefardíes colapsaban los consulados y diferentes oficinas de nuestro gobierno en Israel. El motivo: solicitar la ciudadanía española. Esto después de más de 500 años, lo que hace desde que los Reyes Católicos -por algo se ganaron el nombre- tomaron la decisión de construir un país uniforme, en lo cultural y religioso.

Aquella decisión nos alejó del progreso, de lo europeo, aunque sobre el particular puede haber múltiples interpretaciones. Bajo mi punto de vista, la cultura vital, compleja, la avanzadilla de la ciencia, la filosofía y en general el pensamiento, se nos escapó de las manos desde el momento en que esta expulsión se puso en marcha. Fue una especie de Shoah española, pórtico de la modernidad. !Qué barbaridad!

Lo de ahora, colapsando oficinas, no es tanto un recurso sentimental. No es un intentar volver a traer las llaves de las casas de sus antepasados. El mito de las llaves, que fue aireado hace casi un siglo por el doctor-senador Pulido, es eso: un mito. Pero hay que reconocer que mucho de sentimental sí que tiene. Son tres millones y medio de personas, según la prensa, sólo en Israel. Más existen en Marruecos, aunque muchos regresaron a la altura de los años cincuenta, cuando se produjo la independencia; también en Turquía, en Curaçao, América Latina, en fin, alrededor de todo el mundo. La lista sería larga, como es larga, larguísima la memoria que estas gentes han guardado de la cultura española, de las tradiciones, en una interminable secuencia.

Interminable tampoco. Hablo con el doctor Mario Saban y me alerta sobre el futuro. Desaparecerán los sefardíes sin remedio. Hay un proceso de asimilación que la globalización está acelerando; casi por todas partes. Un ejemplo me da para ilustrar de su calado. Sus hijos, con los que vive en Barcelona, constituirán un nuevo tipo de sefardí. No hablará ladino, sino catalán. Algo nuevo está por construirse y será bastante distinto a la realidad actual. Me entero de la primavera cultural requenense. De las conferencias que nos esperan. Quizás la del amigo Alabau pueda arrojar luz sobre este judaísmo, aun visto desde el prisma de la Inquisición. Es un prisma ‘peligroso; pero quizás de lo poco que tenemos para contemplar este pasado oculto.

En Los Ruices, a 12 de febrero de 2014.

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